La puerta terminó de abrirse, no podíamos creer lo que veíamos.
Todos: ¿¡CHUUS!?
Nos quedamos asombrados cuando vimos a la chica del pelo de fuego delante de nosotros, una mezcla de confusión y emoción nos invadía, pero nadie se atrevía a soltar palabra. Pronto, el silencio fue roto por Juanjo.
- Por favor, no les hagas daño...
- ¡Calla! -gritó Chus violentamente- Cómo voy a hacer daño a unos pequeños intensos, si yo vivo para ellos.
- Si si, pues a ver si subes vídeo -Susurró Adri
Chusita logró escuchar la queja de éste y poco a poco se acercó a él, sonriendo y negando con la cabeza. Cuando llegó a su lado comenzó a acariciarle el pelo, mientras murmuraba algo.
- Vaya, vaya, tenemos un listillo
En ese momento Chus agarró con fuerza el pelo y la camiseta del canario, acercándole hacia ella.
- Repitemelo, guapo
- N-no he dicho nada, en serio, suéltame
- ¡He dicho que ME LO REPITAS! -Gritó la youtuber lanzando a Adri unos metros más allá.
Los demás observamos la escena atónitos, hasta que Pato y yo reaccionamos y rápidamente ayudamos a Adri a levantarse.
- Sois unos desagradecidos, odio los "haters" como vosotros, vais de buenos fans pero luego sois los primeros en criticar, no necesito seguidores así.
Chus comenzó a hacer aspavientos sin parar, riéndose de forma escalofriante. Entonces, la mano de la pelirroja apuntó hacia la cabeza de Kim, convirtiéndose en una especie de pistola. Se nos heló la sangre.
- No quiero gente como vosotros. Acabaré con ésto ahora mismo.
Yo estaba completamente paralizada, solo podía observar como mi amiga estaba siendo apuntada con un proyectil. Era nuestro fin.
- Adiós, bonita.
Kim cerró los ojos y se tapo la cabeza, temblando y rezando por que todo aquello fuera un sueño, pero no lo era. De repente una figura salió de una habitación, yendo directamente hacia Chus.
- ¡NO! -Gritó Jose, dando una patada al cañón de la youtuber.
El impacto de éste hizo un agujero en el techo, pero Kim se había salvado. Chus apuntó a Jose, esta vez con las dos manos.
Todos perdimos de nuevo la esperanza, porque si hacíamos lo qué él había hecho momentos antes, estaríamos en su misma situación.
Pero alguien no se amedrentó. Desde algún pasillo lejano se oían grandes explosiones y rápidos pasos, hasta que éstos se detuvieron en el nuestro. Era Ícarus, con un tipo de láser que era casi tan grande como él, parecía nervioso y estaba sin respiración por la carrera. Sin pensarlo, echó a correr hacia Chusita, propinándole un golpe en la cabeza, haciendo que se apartara de su primer objetivo y redirigiendo el impacto hacia el chico. Ícarus no se inmutó por eso, sonrió, guiñó un ojo a todos los presentes y disparó su láser. En un momento, todo se lleno de una luz cegadora seguida de un gran estruendo, Chus había sido arrasada por el arma.
Juanjo y Jose salieron disparados a abrazar a Ícarus, Kim no paraba de dar las gracias a Jose por su acto de valentía, algunos nos dábamos abrazos y ánimos entre nosotros, otros solo pensaban en lo ocurrido.
- ¿Estáis todos bien? - dijo Ícarus
- Todos bien
- De acuerdo, entonces empezaré a explicar todo lo que os estaréis preguntando.
*FUNDIDO A NEGRO DRAMÁTICO*
- ¿Entonces hay dobles de todos los youtubers?
- Sí, por lo menos yo no he encontrado a ninguno real
- Joder...
- Tranquila, se de un sitio donde podemos encontrar más armas como ésta, así estaréis más seguros. Por cierto Jose, buen trabajo, pero la próxima vez asegúrate de llevar algo para protegerte, no queremos muertes -dijo Ícarus guiñándole un ojo.
- ¿Queremos?
- Es cierto, como desperté cerca de los youtubers americanos, tuve que recorrer muchos pasillos y en ese tiempo recluté a varias personas: Jenn, Mar, Nacho, Lola y Sara
- ¿Qué Sara?
- La de Gran Canaria. Mirad aquí es, entrad, no hay peligro.
Entramos en una habitación enorme, llena de armas de todo tipo: desde láseres, pistolas y otras cosas más grandes, hasta armas blancas como cuchillos o navajas. Al fondo se encontraban nuestros amigos.
- ¡PAQUI! -gritamos tanto Jenn como yo mientras corríamos a abrazarnos, acabando por los suelos
- Anda que conocernos en estas condiciones, al menos estáis bien, me alegro mucho -dije con una sonrisa.
Todos comenzaron a hablar entre ellos, fisgando cada rincón del cuarto y descansando. Como cada cual estaba a sus cosas, yo me acerqué a Adri, que estaba sentado en el suelo.
- ¿Qué tal estás? Te diste una buena leche.
- Bueno, estoy mejor, pero todavía me duele. Lo que aún no se me pasa es el susto.
- Normal, ha pasado todo tan rápido. Anda que, si no te pasa algo el mundo no se queda a gusto.
- Tsé, a saber en qué mundo estamos ahora, ésto es de locos y por mucho que nosotros lo estemos, ésto nos supera -dijo riendo.
- Bueno, da igual en que mundo estemos, me alegra teneros a mi lado -dije con la mano en su hombro.
Cuando nos dimos cuenta, todos nos estaban mirando como aquellos abuelos que miran obras.
- Bueno, creo que deberíamos mirar las armas, hay que prepararse.
- Que te crees ahora Rambo o qué -gritó Paqui
- Calla tía -dije riendo- bueno, yo voy a por éstas cosas...¡me pido las más grandes!
- ¡Ni de coña! -se quejó Jose.
Todo el mundo acabó riéndose, me alegró el hecho de verles por fin con una sonrisa en la cara. Había sido un día muy duro, y nuestro viaje solo acababa de empezar.
Continuará...
By: Estantería