domingo, 26 de julio de 2015

Historia Creepyntensa 4

La oscuridad se tornó hacia mi, y de repente sentí un vació bajo mis pies, era como si cayese, como esa sensación que tenemos mientras dormimos, pero aquello sucedía muy lejos de mi cama, o eso creía...

Desperté sobresaltada, aun estaba en mi cama, ¿había sido todo un sueño? El miedo que había sentido un rato antes me había parecido demasiado real como para haberlo soñado, pero todo indicaba que había sido solo eso, un sueño. Me incorporé, algo mareada y con los ojos llorosos, vaya siesta mas mala... Decidí salir a ver como estaba todo, pero la puerta estaba cerrada.

- ¿Cerrada? No he oído ningún golpe... - dije para mi, ya que esa puerta nunca se cerraba con tranquilidad

Moví el picaporte todo lo que pude, tirando con todas las fuerzas que el mareo me permitía usar, pensando en no estropear la puerta. Conseguí moverlo un poco, y di un último tirón decisivo, cayéndome al suelo del esfuerzo.
Me levanté y me di cuenta de por qué estaba cerrada, aquella no era mi casa. Desde mi puerta, salia un larguísimo y ancho pasillo, lleno de otras puertas de colores y formas distintas. Parecía la película de Monstruos S.A..
- Wow...-era lo único que mi boca soltaba una y otra vez- esto es increíble. Definitivamente, esto no es un sueño.
Comencé a caminar, leyendo los nombres que había al lado de cada puerta: ícarus, Lola, M. Luisa, Fer, Nacho...Todos eran amigos míos, todos aquellos a los que les había llegado un tweet de aquella cuenta.
Se me formó un nudo en el estomago según seguía leyendo, ¿qué estaba pasando? 

Encontré la puerta de Lara, estaba decidida a entrar para que me acompañase en busca de los demás. Me lo pensé un par de veces antes de llamar, pero al final, lo hice.
*Toc toc*
No obtuve respuesta.
*Toc toc toc*
El silencio lo invadía todo, y eso me ponía muy nerviosa, necesitaba entrar. Llamé por ultima vez, pero antes de que alguien pudiera responder, con un movimiento giré el picaporte y con una gran fuerza, conseguí mover la puerta, Lara estaba en la cama.
Estaba completamente dormida, o eso parecía. 
- ¿Lara? Lara despierta, necesito hablar contigo, Lara por favor...-le decía mientras le zarandeaba

Pero mi querida amiga solo roncaba, y yo no sabia que hacer. Esperé en un asiento que tenia en su cuarto, pensando en lo que estaba pasando, cuando Lara se despertó de golpe.
- Qué narices...
- Hola Lara
- ¡Joder! ¿S-Sara? Qué haces tú en mi cuarto, cuándo has llegado y cómo, ¿te ha dejado pasar mi madre? No entiendo nada.
- No estamos en tu casa, Lara, será mejor que salgamos de aquí y lo veas todo, ven.

Lara, aún confusa, me acompañó fuera del cuarto, y se puso blanca, no se esperaba aquello para nada.
- ¿Dónde estamos?
- Ni idea, pero en cada una de las puertas hay algún amigo, y creo que tiene que ver con el enlace de Twitter-
- ¿Los despertamos a todos?
- No se...
- Y si mejor, ¿buscamos a los que estaban antes con nosotros y asi hablamos de lo que hemos visto?
- Me parece bien

Comenzamos a buscar las puertas, y a repetir el proceso usado con Lara. Gracias a esto, se unieron a nosotros Pato, Kim y Adri. Pero al llegar a la puerta de Juanjo, escuchamos ruidos dentro, unos grandes golpes que nos echaban atrás. Intentábamos tener valor, pero aquellos estruendos nos lo quitaban de un plumazo, sin embargo, no podíamos irnos sin Juanjo. 
Optamos por llamar y esperar, esta vez la puerta no la abriríamos nosotros. Kim se ofreció a hacerlo, y acercándose lentamente, sudando en frío, golpeo la puerta con fuerza.

*TOC TOC TOC*

Los ruidos del interior cesaron, y se escucharon unos pasos pesados que se dirigían hacia la puerta, el picaporte comenzó a girar y poco a poco la puerta comenzó a abrirse...

- ¡NO! ¡¡CORRED!! ¡¡¡RÁPIDO!!!  -gritó Juanjo desde dentro.

Pero nosotros, estábamos más paralizados que nunca por lo que teníamos delante.

Continuará...

By: Estanteria

martes, 7 de julio de 2015

Historia Creepyntensa 3

Ahí estaba, esa persona, esa cosa que se parecía a Lara, pero que me causaba una terrible flaqueza y un temor insoportable. Se acercaba lentamente, tanteando el terreno, percatándose de que yo no era su primer objetivo, pero no le importaba. Me preguntaba cómo estaría mi amiga, pero no me atrevía a darle la espalda a "eso", así que opte por pensar que iría todo bien.
Con todos los miedos del mundo, me agache para coger una piedra, que de poco me serviría si se abalanzaba sobre mi, pero que prefería conservar. Al agacharme giré la cabeza, y vi que Lara estaba en mi misma situación, no sabia que hacer.
Al incorporarme miré hacia la derecha, ¿qué había por allí? Se veía niebla, y no había tenido tiempo de explorar, y si, ¿hubiera una salida? Suelen estar en los sitios más oscuros...

Lo pensé unos segundos y lo decidí, decidí correr todo lo que pudiera hasta donde la niebla me llevara, esperando tener suerte. Pero necesitaba cambiarme con Lara.
Cogí otra piedra, y esta se la lancé al ser que tenia delante, rápidamente acoplé mis manos a la invisible pared, encontrando las de mi amiga. 
Cambiamos. Al instante le lancé la otra piedra a mi gemelo. Y comencé a correr, Lara decidió imitarme, y no paramos durante un buen rato.


Cuando estábamos seguras de que nuestros perseguidores andaban lo suficientemente lejos, paramos y respiramos, con bastante dificultad. Proseguimos, esta vez andando deprisa, cuando vimos algo extraño, era...¿una esquina? ¿Seria una puerta? Aumentamos la marcha, y llegamos, no había puerta, tan solo un ángulo agudo. Observamos que se formaba un pequeño asterisco en el medio, eso quería decir, que además de nosotras, había otros cuatro mundos más, otros cuatro amigos encerrados con algo no muy agradable...

Me senté en el suelo, y estuve intentando encajar ideas unos minutos, cuando vi que Lara estaba muy alterada, señalando una de las esquinas del asterisco. Algo se acercaba. Me levanté, y fijé la vista en esa figura que llegaba corriendo, era...no lo creía, era Adrián. Corría con pavor, huyendo como habíamos hecho nosotras, pero se calmó al vernos, y al saber que había dado esquinazo a lo que se enfrentaba. 

Al rato fueron llegando los tres que quedaban, con cada uno nos llevábamos un susto, pero resultaba ser un amigo. Estos fueron Kim, después Pato y por último Juanjo.
Todos nos quedamos muy tranquilos, pero siempre alerta a cualquier cosa.
Empezamos a gesticular, intentando comunicarnos, Lara y yo les mostramos lo que habíamos descubierto, y comenzamos a probarlo con todos, y efectivamente, funcionaba. Cuando todos estábamos en nuestros respectivos puestos, Juanjo empezó a dar saltos para llamar la atención, quería contarnos algo. Nos describió a base de gestos, una idea, que no estaba mal.
Nos dijo, o eso entendí yo, que al ser esto un asterisco teníamos un punto en común, ¿y si colocábamos todos el dedo a la vez en ese punto? Con las manos funcionaba, podíamos probar. Nos sonreímos entre todos, a modo de despedida, por si las moscas.
Tomamos aire. A la de tres lo hacíamos.
Una...
Dos...
Tres.
Cerré los ojos y apreté.
De nuevo, todo se tornó oscuro...

Continuará...

By: Estantería